¿RELOJES DIVER ICÓNICOS DE CUARZO?.



Tengo un compañero aficionado que es como un viejo profesor gruñón. Sus conocimientos son vastos, probablemente enciclopédicos, y no pocos "intercambios de pareceres" que hemos cruzado en un grupo común de wass siempre me han hecho aprender, o al menos despertar mi curiosidad, a pesar de su acreditada (y retorcida) capacidad de polemizar.

Sin ir más lejos, hace unos días comentábamos la posibilidad, o conveniencia, de que cierta microfirma española especializada en la reinterpretación de relojes de buceo icónicos y muchas veces minoritarios (seguro que adivináis de cuál se trata) se atreviese con un cuarzo. "No conozco cuarzos calificados como divers míticos". Una de sus afirmaciones que estimuló mi curiosidad...y aquí estamos. ¿Tendré que darle la razón?






Tal vez, el primer paso necesario para enfocar correctamente el asunto sería hacerse, al menos, dos preguntas, de algún modo implícitas en el enunciado de la entrada. ¿Qué es un diver? y ¿qué es un icono?.


Para dar respuesta a la primera pregunta observemos las siguientes imágenes:












Rolex, Omega, Panerai... El Rolex Oyster utilizado por Mercedes Gleitze en su travesía a nado del Canal de la Mancha (la primera mujer britanica en lograrlo), un Omega Marine y uno de los primeros Panerai Radiomir. Ampliamente reconocidos como los más representativos de los pioneros relojes sumergibles... que eran simplemente eso. Unos relojes capaces de funcionar bajo el agua... de indicar la hora bajo el agua sin que aquella penetrase en el interior de su caja...

... cosa muy distinta de aquel otro reloj (que no aparecería hasta 1953) capaz no sólo de lo anterior, sino también de medir los tiempos de inmersión y de descompresión (si fuera necesaria)... esto es, un "diver".





Las diferencias son bien visibles, la más evidente, la presencia de un bisel numerado. Pero ese no sería el único componente que el Capitán Robert Maloubier solicitase a diversas firmas relojeras (inicialmente sin éxito) para dotar de un reloj a su equipo de buceadores de combate de élite de la Marina Francesa (conocidos como"Les Nageurs de Combat" o Frogmen").

No fue hasta que contactó con Jean Jacques Fiechter, CEO de Blancpain, cuando pudo dar satisfacción a todas sus exigencias (y otras añadidas por el propio Fiechter). Bisel con rotación unidireccional, double “O” ring system y protección frente a campos magnéticos entre otras. Todas presentes en el primer Blancpain Fifty Phatoms de 1953... y que marcarían la misma definición estricta, histórica, de "diver" (al menos, hasta que la industria japonesa presionase para introducir la normativa ISO para relojes de buceo...aunque esa es otra historia). En resumen, un icono.

Icono... De nuevo tres imágenes.











Elvis, los Beatles, Jagger... todos iconos a nivel planetario. Si extrapolásemos al mundo de la relojería, y de los divers en concreto, seguramente alcanzásemos consenso en dos, tres... (el Blancpain FF original de 1953 ya citado, el primer Rolex Submariner 6204, el Omega Ploprof...). 

Hallar un número equivalente de relojes de cuarzo, con su misma categoría "planetaria", con las especificaciones históricas de diver "pata negra" y con un acusado carácter de innovación/revolución en la actividad del buceo (más allá del propio calibre de cuarzo) comenzaba a ser una labor compleja, tal vez imposible... Y hasta cierto punto lógica pues muchos de los verdaderos iconos los precedieron años, o décadas... Habían perdido la oportunidad (o más bien, nunca la tuvieron)...

...aunque he de confesar que, iniciando la búsqueda de documentación para esta entrada, los primeros resultados me parecieron intensamente prometedores. Sobre todo al toparme con la imagen que veis a continuación:





Casi todo los relacionado con el Comandante Jacques Cousteau y su equipo de buceadores (Falco, Delmotte, Laban...) y sus propios hijos, Phillipe y Jean Michelle Costeau, tiene, por méritos propios, el carácter de icónico, mítico. Aquellos que desarrollaron y establecieron las bases del buceo moderno a partir de los años cincuenta se merecen ese reconocimiento.

Por lo que se refiere a los aficionados a la relojería, y más concretamente, a los frikis de los relojes de buceo, todos y cada uno de los relojes que utilizaron tienen la vitola de icónicos. Doxa, Aquastar, Omega, Rolex, Blancpain, LIP, ZRC, Nivada... 





Pero...¿cuál es el reloj que acompaña a Cousteau dos fotos más arriba, manipulando lo que parece un antiguo cañón de navío, junto al resto de su equipo?

La respuesta es un Omega Marine Chronometer. Parece que Cousteau, un marino que había disfrutado de lo mejor disponible en cada década en lo relativo a relojes de buceo, le cogió especial cariño a este Omega. Dicen de ese reloj que, aún hoy, es el más preciso jamás fabricado...





Por ello puede ser admirado en el Omega Museé de Bienne, Suiza. Acompañado de su certificado de Cronómetro de Marina, el único reloj de muñeca con tal acreditación...

Omega fabricó cinco modelos dotados con su calibre de cuarzo de la familia 1500. Dichos calibres, equipados de un cristal de cuarzo capaz de vibrar 2.359.356 veces por segundo, acreditaban desviaciones máximas de 1 segundo/mes. 12 segundos/año.





En concreto, las mil unidades dotadas del calibre 1511 fueron, todas y cada una de ellas, enviadas al Observatorio Astronómico de Besançon, testadas durante 63 días y devueltas, todas también, con el Certificado de Cronómetro Marino. Sus desviaciones fueron de menos de dos milésimas de segundo al día...

Aunque llegado a este punto me asaltan las primeras dudas. De acuerdo, el Omega Marine Chronometer es, sin duda, un reloj mítico, utilizado no sólo por el mismísimo Jacques Cousteau sino también por otros navegantes famosos como Eric Tabarly... pero ¿era realmente un diver?. Evidentemente...no. Tal vez pudiera ser un reloj sumergible (quizás mejor no tentar a la suerte)...

Mucho más ajustada sería la definición de cronómetro marino ultrapreciso, apto para realizar los cálculos de navegación no guiada por satélites, pero no puede ser considerado, por sus elementos o componentes, como un diver... Divers, lo que se dice divers, son algunos de los que lo acompañan en la siguiente imagen (icónico, tal vez sólo el que ocupa la posición central):






Bien, entonces debía seguir investigando y "tirando del hilo" del mítico Cousteau...

Claude Wesly. De cómo un instructor de esquí, profesor de gimnasia, acreditado nadador y curioso acerca del scuba diving acabó enrolado en la tripulación del Calypso hay una relativamente abundante documentación disponible en páginas web.

Claude trabajó a bordo de Calypso como navegante, buceador y científico. Es famoso por ser el primer hombre (junto a Albert Falco) que vivió y trabajó bajo el mar durante los experimentos "Precontinent" dirigidos por Cousteau en 1962.





Curiosamente, su nombre no aparece ligado a ningún diver concreto... excepto a uno. El Seiko Tuna 7549-7009 con calibre de cuarzo. Algunos aficionados consideran al Tuna (también conocido como Tuna Can, lata de atún) como uno de los cinco divers más icónicos de la historia... aunque esto no deja de ser una opinión.







Concretamente la unidad que se observa en la imagen precedente perteneció, y al parecer fue utilizada en bastantes de sus más de diez mil inmersiones, por Claude Wesly. Un avispado aficionado la adquirió directamente de manos de un Wesly ya mayor, aunque aún activo "bajo el agua" a sus 81 años, tal como se describe en uno de los enlaces que podéis consultar al final de la entrada.

Los Tuna de Seiko constituyen una extensa familia, que arranca a mediados de los setenta. Diseñados en principio por la firma nipona para el buceo profesional, 
en respuesta a la carta enviada por un buzo, en 1968, quejándose de la fragilidad de muchos de los modelos Seiko de buceo cuando eran utilizados a grandes profundidades en inmersiones de saturación.





Aquel buzo se quejaba ni mas ni menos de los devastadores efectos del helio utilizado en la mezcla de gases que respiraban los buceadores en esas inmersiones, que se introducía en la caja del reloj y hacía saltar el cristal, al expandirse durante la descompresión.

Un problema bien conocido por otras firmas expertas en relojes de buceo, como Rolex, Doxa u Omega, que fue resuelto por cada una de ellas de diversas maneras. Los nipones, de inicio, prescindieron de la preceptiva válvula de escape de helio y en el primer Tuna (6159-7010) optaron por una caja de una sola pieza con un sistema de retención del cristal constituido por un anillo de bloqueo. Creo que podréis apreciarlo mejor en las siguientes imágenes:








La familia de los Tuna es extensa. Concretamente el 7549-7009 (también conocido como Golden Tuna, del año 1978) utilizó un calibre de cuarzo de cinco rubíes que es el que se aprecia en la imagen siguiente:





Y para completar un poco la documentación acerca del Tuna, una interesante imagen con el timeline del modelo hasta 2015:






Hasta aquí las investigaciones tratando de relacionar a alguno de los grandes buceadores de la historia con algún modelo diver de cuarzo. No pude encontrar más relaciones que las comentadas de Cousteau con el Omega Marine Chronometer y la de Wesly con el Seiko Tuna 7549...

De modo que, tratando de enfocar el asunto desde otro punto de vista, llegué a la conclusión de que también merecía la pena realizar una búsqueda acerca de modelos de cuarzo que, no ya por razones "históricas", sino por diseño, condensasen bien los conceptos y costumbres de cada época, muy especialmente finales de los sesenta y década de los setenta (posiblemente las más prolíficas por lo que se refiere a los diver).






De los que conocía enseguida recordé el Longines Ultronic Diver. Un modelo que, en mi opinión, cumple extraordinariamente bien con el aspecto y sabor de un diver de finales de los sesenta, principios de los setenta. 

En su interior, un Ebauches SA (ESA) 9162. ESA, incluida en el Grupo Swatch-ETASA a finales de los ochenta, había sido hasta la fecha una especie de potente "aspirador" de multitud de firmas manufactureras de calibres a lo largo de sus más de sesenta años de historia. Por citar algunas Venus, Landeron, Peseux, Valjoux, Unitas... no necesitan presentación ¿verdad?






El caso es que el Longines Ultronic Diver (ref. 6312) que veis en la imagen previa iba dotado con un movimiento cuanto menos curioso. Se trataba del Mosaba (abreviatura de "montre sans balancier") ESA 9162, directamente inspirado en los calibres Accutron de Bulova (de hecho, ESA tuvo que solicitar varias patentes de la firma estadounidense). Era, digamos, un cuarzo primitivo... o ni siquiera eso. Se trataba realmente de un calibre electrónico de diapasón...






Creo que todo lo que se necesita saber acerca de los calibres de diapasón se condensa magistralmente en estos párrafos (www.inforeloj.com):


Diapasón: es una horquilla de metal u otros materiales que tiene la virtualidad de vibrar regularmente al recibir un estímulo. Los primeros relojes electrónicos portativos llevaban como regulador un diapasón. El diapasón, estimulado por un circuito electrónico, generaba una vibración de 360 oscilaciones por segundo (360 hercios) que era transformada en movimiento circular continuo por un ingenioso mecanismo (Index Mechanism); vale la pena describirlo. Se compone de una rueda rochete de 320 dientes de talla microscópica y de dos resortes laminados a cuyos extremos hay dos paletas de rubí. Uno de estos resortes (resorte de avance o resorte index) va en uno de los brazos del diapasón; el otro (resorte de trinquete) está fijado a la platina del reloj, sobre un puente. Ambas paletas reposan, en posición correlativa, y ejercen fuerza sobre la rueda rochete. Cuando el diapasón realiza el movimiento de ida de una de sus vibraciones, el resorte que va en él empuja la rueda hacia adelante, avanzándola un diente y medio, pero el otro resorte, a causa de la contra-fuerza que ejerce, la retrotrae medio diente y, actuando como un trinquete, la bloquea en la entalladura existente entre diente y diente. De esta forma, cuando el diapasón realiza el movimiento de vuelta de su vibración, la rueda no puede desplazarse hacia atrás, al hallarse bloqueada entre dos dientes. La operación tiene lugar 360 veces por segundo, lográndose en cada una que la rueda avance un diente. Como el piñón de esta rueda engrana directamente con el rodaje del reloj, trasmite a éste un movimiento uniforme, de percepción continua; el segundero ya no recorrerá la esfera a saltitos sino de seguido, y el sonido que se oye al acercar el reloj al oído no es el tic-tac caracteristico de los relojes mecáncios, sino un agradable zumbido o vibración en "fa sostenido" parecido al del piano. Se dice también -pero no está demostrado- que produce efectos relajantes en el portador debido al campo magnético que actuaría sobre las arterías de la muñeca.
La invención se debió al ingeniero electrónico suizo Max Hetzel, empleado de la compañía americana Bulova Watch Company, bajo cuyos auspicios la desarrolló en los años cincuenta del pasado siglo, lanzándose al mercado en 1960, con el celebrado Bulova Accutron (el primer modelo sería el 214), de una exactitud asombrosa para la época (la firma garantizaba una variación máxima de dos segundos al día o un minuto al mes), aunque no podría con la que años después se lograría con los relojes de cuarzo, dejando de producirse en 1977. La NASA utilizaría movimientos Bulova Accutron para los temporizadores y los relojes de control de sus naves espaciales.





Sin duda un modelo soberbio el Longines, estéticamente colorista (sobre todo el modelo con bisel naranja) muy al estilo de los años setenta. Aunque estrictamente, no se trata de un diver de cuarzo...

Así que a esta altura de la entrada aún no tenía del todo claro si, como afirmaba mi buen profesor gruñón efectivamente, no existía ningún diver de (100%) cuarzo icónico. Debía buscar quizás una década más adelante e irme hasta los ochenta...





Tal vez, si nos centrásemos en la búsqueda de una firma de tradición que, en los ochenta, hubiera fabricado numerosos diver de cuarzo manteniendo una estética soberbia, de puro diver... pronto nos toparíamos con Heuer.

Puede que, a día de hoy, cualquiera de los diver de cuarzo años ochenta de Heuer no se coticen tanto como los Autavia crono, pero aún así, casi todos sin excepción son piezas de colección. De modo que, volviendo al motivo inicial de esta entrada, creo poder afirmar sin dudas que cualquiera de los Heuer que van a desfilar ahora sería el candidato perfecto para que cualquier microfirma los reinterpretara y se lanzase a instalar en ellos un cuarzo termocompensado. A la espera de que eso ocurra vamos a analizar un poco más en detalle lo que significaron los divers de cuarzo de Heuer.





A casi cualquier aficionado al que le nombren Heuer, de inmediato aparece en su mente un crono Autavia, Carrera o Mónaco. Pero hay otro modelo, mucho menos glamuroso que, en palabras del propio Jack Heuer, resultaría crucial para que la firma superase uno de sus momentos más difíciles: "no podíamos imaginar que este modelo fuera el reloj que ayudaría a la empresa a recuperarse". 

Un héroe "anónimo" que casi siempre iría dotado de un calibre de cuarzo. El Heuer Diver Professional.





Cuando pintaron bastos para casi toda la industria relojera suiza a partir de mediados de los setenta, debido al imparable empuje en precisión y economía de los relojes de cuarzo, Heuer no se encontraba mucho mejor que el resto de la industria helvética. 

Centrada en los refinados cronos mecánicos, sólo la perspicacia e instinto comercial de Jack Heuer lograron que la empresa sobreviviese. Por ser más precisos, en 1979 Mr. Heuer advirtió que existía en el mercado una demanda no del todo satisfecha de relojes fiables, robustos y relativamente asequibles para deportes subacuáticos.





Tras contactar con un suministrador francés llamado Monnin, "subcontrató" un reloj de buceo, bajo la referencia "844". Al año siguiente, no obstante, la firma decidiría hacerse cargo de la producción de aquel reloj, ya bajo la referencia 980.XXX. Su caja de 42 mm (hubo otras, de varios diámetros) no sería exclusiva de Heuer ya que, no se sabe muy bien de qué modo, equiparía a los relojes de algunas firmas hoy extintas (Adura, Bessa...) e incluso a otras mucho más conocidas, como Cabot Watch Company (CWC). Precisamente el CWC que sustituyó al Rolex Submariner de dotación de la Royal Navy utilizó aquella caja...

Una serie rápida de imágenes de los relojes referidos en el párrafo anterior, aunque sólo sea a modo de homenaje...



Heuer 844 "Monnin"



Bessa Prestige Professional Quartz



Adura Automatic Diver



CWC circa 1980





Sin duda en aquellos Diver Professional había algún tipo de "contaminación Submariner" (básicamente los marcadores del dial y las agujas mercedes, aunque las iniciales del "844" eran de tipo catedral), pero hay que tener muy en cuenta que mientras que un Rolex Submariner de la época rondaba los 1000 dólares, los Heuer Diver Professional se movían en el entorno de los 200, cinco veces menos.

¿Y cuál fue, quizás, la razón de su éxito y la tabla de salvación de la firma?. Pues, muy probablemente, el que ya desde el primer modelo comercializado el potencial comprador podía elegir entre un calibre mecánico ("lo clásico o antiguo") o un modernísimo, tentador y "a la última" (por aquél entonces) cuarzo.





Hay que reconocer que, siendo importantes los cuarzos para la compañía, también los mecánicos destilaban un diseño que bien merecidamente podría situar al Heuer Diver Professional entre los relojes de buceo más relevantes de los ochenta.

Tan sólo me quedaba, a esta altura de la entrada dar un salto (o dos) en el tiempo para acercarme a nuestros días. ¿Algo en los noventa y dos mil hasta hoy? Quizás aquí el carácter de icónico (o mejor, "relevante") se vuelva más complejo y difuso, tal vez por la mayor cercanía temporal.





No se muy bien porqué razón la primera de las opciones en las que pensé fue el Seiko SKX (7S26). Posiblemente uno de los divers más vendido de la historia, también uno de los de mejor relación calidad-precio. De un tiempo a esta parte "jubilado" día sí, día no, aunque todavía relativamente fácil de adquirir.

Unos años antes de su lanzamiento, Seiko comercializó un modelo de cuarzo con una caja virtualmente idéntica a la del SKX. El 7548-7000, con dial negro o naranja, bien puede decirse que, quizás con el tiempo, se convierta en un reloj coleccionable y buscado por los aficionados...





En la misma línea de la caja SKX se sitúa el 7C43-700X, que se puede apreciar en la imagen siguiente, con bisel pepsi:





Pero sin duda, si tuviera que elegir, mi opción sería el SBCM023, ya entrado el siglo XXI. Un calendario perpetuo con calibre de cuarzo de alta precisión (HAQ, High Accuracy Quartz) con desviaciones de alrededor de 20 segundos al año. Uno de los poquísimos divers dotado de un calibre de estas características (los únicos otros que ahora recuerdo, actualmente a la venta, son el Certina DS Action con calibre Precidrive y determinados Grand Seiko con calibres 9F de precios muy considerables). 

El SBCM023 ya está descatalogado y resulta realmente difícil de localizar. Un diver con caja muy contenida, de 39 mm de diámetro que posiblemente, dentro de unos años, pudiera militar en la categoría de los relojes diver de cuarzo más destacados...





Como habréis comprobado, esto se ha prolongado ya bastante más de lo aconsejable. Estoy seguro de que me dejo bastantes relojes en el tintero. Los Citizen Aqualand pudieran ser algunos de ellos así como algunos Grand Seiko antes comentados...


Recapitulemos, volviendo al inicio de esta anormalmente extensa entrada. Siendo honestos y estrictos, me temo que al final tenga que dar la razón al sabio profesor gruñón. Existe, como habéis podido comprobar, relojes de buceo de cuarzo "relevantes". Algunos de ellos nacidos como respuesta de las firmas de prestigio al descalabro de la crisis del cuarzo, como medio de subsistencia, lo cuál no deja de tener valor desde la perspectiva histórica.





Pero no puede decirse que pudiéramos hallar tres o cuatro modelos de cuarzo que diesen réplica, por "definición histórica", "por carácter planetario" (entiéndase consenso entre los aficionados) y/o por innovación en lo relativo a las técnicas de buceo, a los tres o cuatro divers icónicos mecánicos (Fifty Phatoms, Submariner, Ploprof...)

Con todo, creo que hay suficiente historia en relación con los relojes diver de cuarzo. El apelativo de icónico no deja de ser un tanto subjetivo, discutible, pero material para reinterpretar algún reloj de buceo "relevante" y dotarlo de un calibre de cuarzo moderno (preferiblementne termocompensado) sin duda existe... Alguien lo hará, tarde o temprano.



Enlaces de interés y bibliografía:

https://monochrome-watches.com/cousteau-and-the-timepieces-of-the-calypso-team-part-3/


https://thespringbar.com/blogs/guides/the-seiko-tuna-collectors-guide

http://www.crazywatches.pl/longines-ultronic-diver-6312-esa9162-1971


https://www.watch-wiki.net/index.php?title=Ebauches_SA


https://heuerville.wordpress.com/tag/heuer-dive-watches/


https://www.hodinkee.com/articles/heuer-diver-professional-deserves-more-credit


https://www.hodinkee.com/articles/marking-time-with-a-humble-heuer






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