OLLECH & WAJS OCEAN GRAPH S.



Si este reloj que presentamos hoy no te gusta, no eres muy aficionado a los divers clásicos. Si te sucede lo contrario y comienzas en la afición, tienes un universo de relojes por descubrir. Y si ya eres veterano, sin duda sabrás apreciar cuanto menos la estética del nuevo O&W Ocean Graph S.

No es el único reloj de buceo de la renacida firma suiza (todo lo presentado recientemente es digno de tenerse en cuenta) pero realmente este modelo condensa muchas de las señas de identidad de una firma en su día muy respetada y del concepto de un reloj de buceo clásico de los años 60-70. Y además viene en formato "a la moda" como luego veréis.





Para quien no conozca ni le suene Ollech&Wajs simplemente unas pinceladas. A partir de 1956 esta compañía radicada en Zurich se especializó paulatinamente en relojes de finalidad profesional, especialmente divers y relojes para pilotos, animados por calibres solventes como ETA, Dubois Depraz y Valjoux.

Si hablamos de divers, quizás uno de sus modelos más apreciados por los coleccionistas es el O&W Caribbean 1000, el primer reloj de buceo capaz de alcanzar la barrera de los 1000 metros WR, y fuente de inspiración para algunas "reediciones" como el Crepas Cayman. Un clásico con mayúsculas:








Bien, el Caribbean 1000, presentado en 1968, constituye la línea argumental para el renacimiento de la firma y no cabe duda de que la elección no puede ser más acertada. 

Si indagáis, hacia mediados finales de los sesenta se comercializaron unos cuantos divers bajo el sobrenombre "Caribbean", a través de diferentes firmas, como la que nos ocupa, Philip Watch, Dugena y unas cuantas más. Compartían misma caja monobloque, diseñada por Jenny Watches (que a su vez dispuso de su propia línea de relojes de buceo).





Regresemos al nuevo Ocean Graph S. Si os fijáis aporta al menos dos elementos clásicos de los relojes de buceo de los sesenta. El primero, la riqueza cromática. El segundo, el bisel con la compleja triple escala de descompresión, esencial para calcular el tiempo de buceo transcurrido y los diferentes periodos de descompresión en función de la profundidad y la duración de la inmersión. Algo vital, cuando aún no se disponía de los modernos ordenadores de buceo.

Por tanto, nada podemos reprochar en el apartado estético. Ni siquiera podemos afear el haber modificado el tamaño de caja, puesto que el reloj mantiene unos muy mesurados 39,5 mm de diámetro. Como se ve, perfectamente compatible con la tendencia actual.





Añadid el espectacular brazalete en grano de arroz (realmente se asemeja en sus eslabones laterales, algo sobredimensionados, a un jubilee) y un espectacular zafiro abombado y con ello completamos totalmente el look sesentero.

Pero no todo van a ser parabienes. Veamos el calibre. Se trata de un ETA 2824-2 ajustado en cinco posiciones (lo que viene a significar un equivalente al grado TOP, aunque la firma no lo especifica) y que ha sido ligeramente modificado "in house" añadiendo un rotor propio. Parece que ello contribuye a que el reloj luzca el "swiss made" en la esfera y cumpla con la exigencia de más de un 90% de piezas manufacturadas en el país helvético. ¿Es un mal calibre? No, muy al contrario, pero se corresponde quizás con un precio menor del que se pide por este Ocean Graph S.





Como no puede ser de otro modo, el reloj es sumergible hasta 100 atmósferas de presión aunque la firma argumenta que ha sido testado hasta 20 atmósferas más. Quizás esa sea la razón de que la caja no vaya escasa de grosor: 15,8mm (aunque hay que contar con el zafiro abombado, que añade un buen par de milímetros).

La distancia entre asas son unos razonables 20mm, bien proporcionados al diámetro de caja. La tapa posterior roscada no ofrece demasiadas florituras estéticas...





Bien, sólo queda aportar el último dato, el precio, y hacer una valoración respecto a la competencia. El reloj dotado de su espectacular brazalete metálico se va a los 1.598 euros, y si optamos por adquirirlo con la correa NATO, 1,466 euros.

Hagamos el análisis que no veo en los post publicados acerca de este reloj. 1.600 euros es una barbaridad para un calibre 2824-2, aunque venga con ajuste nivel TOP. El mercado ofrece algunas opciones por aproximadamente la mitad de dinero y con inspiración similar (reediciones de grandes clásicos de buceo). Por poner ejemplos, los últimos dos Certina (DS PH200M y DS Super PH500M) analizados aquí recientemente. Tened en cuenta que ambos portan un calibre Powermatic con espiral Nivachron (no creo que desmerezca al 2824-2 del O&W) y en el caso del segundo añade una certificación ISO para relojes de buceo. 












Un Doxa Sub 200 (otra preciosidad de reloj) con calibre ETA 2824-2 se vende, con brazalete metálico, por 990 euros. Estos pequeños detalles hay que tenerlos en cuenta a la hora de plantearse una colección de este tipo de relojes... aparte de los meros gustos personales. 





Y ya si indagamos en precios similares también hay opciones: Rado Captain Cook, por poner otro ejemplo. 





A mi el reloj me gusta, como no, pero no a este precio...






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