OMEGA SPEEDMASTER CO-AXIAL MASTER CHRONOMETER CHRONOGRAPH: EL NUEVO MOONWATCH.


Un calibre mejor. Eso es lo esencial, en tres palabras. Claro, no es frecuente que se comercialice una versión nueva del Moonwatch, ello sólo sucede cada bastantes años (la ocasión anterior, en 1996), y por ello vais a pasar una semanita saturados con el nuevo Speedmaster. Pero lo imprescindible, ya lo conocéis.

Lo demás son "florituras", fuegos de artificio con dos objetivos. Ayudar a justificar un acusado incremento de la tarifa y ocupar siete días los portales relojeros (igual ni llega). Eso sí, el Moonwatch sigue siendo un icono, de eso no me cabe duda. ¡Bienvenidos a la era del 310.30.42.50.01.001 y sus variantes!




Podréis leer toneladas de artículos, sesudas comparativas y fundados razonamientos, pero tened al menos una cosa clara: ni este ni el anterior (con los calibres 1861 y 1863) son exactamente el mismo reloj que pisó la Luna. Son herederos de aquél y, como todos los Speedmaster, son relojes excelentes. 

Ahora bien, sabed igualmente que el nuevo Speedmaster con calibre 3861 es unos 1.300 euros más caro que el anterior (si hablamos de las versiones con cristal zafiro). Es, enterito, un buen reloj de cabo a rabo más caro. Con 1.300 euros se puede adquirir un gran reloj. Y por algo menos del triple, un Speedmaster doble zafiro con calibre 1863 en el mercado de segunda mano, si se sabe dónde buscar. Es para pensárselo ¿verdad?




Una pregunta directa que se me ocurre me haríais sería: pero vamos a ver... ¿el nuevo Moonwatch te gusta? La respuesta es sí, claro. Pero no muchísimo más que el anterior.

Tiene el mismo diámetro de caja (42 mm) y dicha caja va más en consonancia con la que portaban los ST 105.012 que (esos sí) pisaron la Luna por primera vez. Me da la impresión de que la principal diferencia son unas garras ligeramente más cortas, manteniéndose la estructura asimétrica característica.




El reloj continua siendo un prodigio en cuanto a limpieza del dial y facilidad de lectura y en la esfera apenas hay cambios significativos: ligeramente más elevada al centro, con cierto efecto "pie pan", una escala de segundos externa con tres marcadores entre cada minuto en vez de cinco y una segundera de crono con un marcador más externo que en el modelo previo. La versión zafiro trae ahora el logo de Omega aplicado y pulido sobre la esfera, mientras que en el Hesalite se encuentra impreso.  

Los pulsadores del crono (start y stop) son discretamente más cortos en altura. En la corona no parece haber cambios. El bisel fijo, con insert (aún) de aluminio y escala taquimétrica, incorpora un marcador 90 con punto sobre él ("dot over 90"). 




Como os comentaba al inicio, el cambio sustancial se produce en el calibre, denominado 3861, ahora con escape co-axial y certificado de cronómetro según METAS. Como en el caso de los recientes Moonwatch Apollo 11 50th Anniversary y Apollo 13 50th Aniversary Snoopy, la espiral está fabricada en silicio. El calibre late a 3Hz y tiene una reserva de marcha de 50 horas. Además dispone de parada de segundero ("hacking"), cosa que no sucedía hasta ahora en ningún Speedmaster Moonwatch.

En resumen, ahora el reloj disfruta de un calibre cronómetro más preciso y con mejores propiedades antimagnéticas (más de 15.000 gauss) que los jubilados 1861 y 1863. Evidentemente es un calibre mejor, al menos sobre el papel.




No he podido determinar si el modelo con cristal zafiro sigue manteniendo el característico "milky ring" o halo lechoso externo tan peculiar de los anteriores doble zafiro. La versión Hesalite, como no podía ser de otro modo, se mantiene.

Hay ligeros cambios en el diseño de la tapa posterior y permanecen las míticas inscripciones conmemorativas de la selección por la NASA para las misiones tripuladas (con ligera y debatida modificación) y la llegada en primer lugar a la Luna.




Otra de las novedades la encontramos en el brazalete metálico, en disminución de 20 a 16 mm, así como en su cierre, ahora con un peculiar estriado paralelo similar al de los Speedmaster más antiguos, con el logo de Omega grabado y pulido. En este caso he de decir que me parece estéticamente más acertado que el previo.




Desaparece, por cierto, la correa de piel de dotación en el caso del Moonwatch Hesalite, que se sustituye por una sintética similar a la tela de barco, y que aporta un aspecto más técnico al conjunto. El doble zafiro mantiene, éste sí, la opción de adquirirlo con correa de piel.







Otra de las novedades son dos nuevas versiones en oro, Sedna (amarillo) y Canopus (blanco). Y son, precisamente estas dos, las que más me han impresionado. Cualquiera de ellas ubican al Speedmaster no sólo en la categoría de icono, sino también en la de joya. Los precios en ambos casos son de cinco cifras: 44.300 euros para el Canopus con brazalete (29.700 euros con correa de piel) y 34.100 para el Sedna /brazalete (24.100 con piel). 







¿Os ha gustado el nuevo Moonwatch? Y ahora, dejadme también preguntar: ¿estaríais dispuestos a pagar 1.300 euros más por el modelo nuevo? La eterna pregunta cada vez que se renueva un mito...






Manteneos seguros, cumplid las normas sanitarias, usad siempre mascarilla en los espacios públicos, respetad la distancia de seguridad y sed escrupulosos en el lavado frecuente de manos. Es por vuestra salud y por la de los demás.

 

Comentarios

  1. Luis, me encanta ese reloj, pero no pagarìa ni una rupia màs por este modelo respecto al que saliò en 1996, no veo cambios sustanciales, como tù bien dices. Y lo que me preocupa bastante es que la espiral sea ..... de silicona! Què va a pasar en cuanto el reloj tenga una dècada, por ejemplo, nos obligaràn a sustituir la espiral por una nueva? A precios Omega, claro....
    Muchas gracias por detallarnos què aporta (y què no) el nuevo modelo.

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    1. La silicona está en boga. Mejores propiedades antimagneticas, pero efectivamente, ¿mejores propiedades físicas a largo plazo? Que tengamos tiempo para verlo, ¿qué más podemos pedir?

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  2. Muchas gracias por la reseña. Muy de acuerdo con lo que apuntas. Yo no estoy dispuesto a pagar lo que se pide por él, ni siquiera por versiones anteriores que han ido subiendo a la par de los aumentos de precio de Omega. Me parece una tomadura de pelo.

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  3. Creo que se ha generado confusión debido a un fallo de traducción. La espiral no es de silicona, sino de silicio. Igual que el Silicon Valley es el Valle del Silicio y no de la Silicona, la espiral es también de Silicio.

    De hecho la silicona es un plástico, y en la foto del calibre se ve claramente que es de metal (Silicio).

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    1. Error mío, la verdad es que me resultaba extraño pero no tuve la ocasión de poder comprobarlo. Lo corrijo en cuanto me sea posible. Muchísimas gracias por la aclaración.

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