TIMEX Q QUARTZ 1979 REISSUE.



Vendido todo el stock disponible en una pocas horas, aunque con la promesa de su reposición, el Timex Q 1979 (reeditado) es el vivo ejemplo de que el mundo de la relojería no se rige exclusivamente por parámetros de lujo, sofisticación o exclusividad.

Además representa también la evidencia de que el cuarzo tiene mucha vida y que, en no pocos aficionados, pesa mucho más lo que transmite un reloj que lo que hay en su interior. Y yo me alegro, porque aprecio los relojes de cuarzo.





El aspecto, el feeling, las sensaciones sobre muñeca lo son (casi) todo. Sea cuarzo, solar, automático o carga manual. A dónde te lleva un reloj pesa muchísimo: a un hecho histórico, a una época determinada, a un acontecimiento del pasado...

Este Timex es 100% setentero, te transporta a esos años con códigos y esquemas muy fácilmente reconocibles (algunos icónicos, distintivos de determinados relojes y marcas) y además aporta ciertos detalles que son muy de agradecer.





El primero, el tratarse de un cuarzo que no necesitas "abrir" para cambiar la batería. Como se ve, también en este aspecto rememora los primeros cuarzos, e incorpora una batería de botón a la que se accede desde la propia tapa posterior (tipo "battery hatch"). Un simple giro te permite abrir la pequeña pieza protectora, desinstalar la batería y sustituirla por una nueva.

Y fuera ya de consideraciones de comodidad, representa una fiel reproducción del original, pero con una caja mucho mejor trabajada, manteniendo una gama tonal bastante acertada para un "pepsi" tanto en esfera como en bisel. Poco tiene que envidiar (en este aspecto) a relojes mucho más costosos...





No contentos con todo esto, los norteamericanos de Timex van y lo dotan de un brazalete de acero que es, sencillamente, una preciosidad. Refuerza el look años setenta y a decir de quienes ya lo han probado, resulta extraordinariamente cómodo. 

Si añadimos los marcadores de la esfera (esquema Submariner) de aspecto beige vintage y el cristal acrílico abombado, el conjunto es prácticamente insuperable en la categoría de divers de su rango de precio (al menos, insisto, estéticamente).





Eso sí, alguna debilidad debía tener. No es otra que su diámetro de caja. Se ajusta, es cierto, a los parámetros de los setenta y al original, y se queda en unos contenidos 38 mm.  Ya sé que es la tendencia, y también sabéis todos que yo soy poco amigo de ella. 40-41mm hubieran sido la guinda, al menos para mí. Pero reconozco que el haberse quedado en 38mm no le resta un ápice de atractivo ni las ganas de traerlo para casa...

Y puestos a poner pegas, un segundo matiz. El bisel, concretamente su numeración, que no corresponde a 24 horas sino a 12 (aunque también hay que tener en cuenta que aquí no hay aguja para un segundo huso horario).





El Q 1979 es sumergible hasta 50 metros según reza en las especificaciones que se recogen en la página web de Timex España, pero en algunos artículos he leído la cifra de 100 metros. De una manera u otra, nada de inmersiones "serias" con él. Piscina, no más. 

Sobre muñeca, el aspecto es inmejorable, más teniendo en cuenta el precio del reloj. 





En resumen, el ejemplo perfecto de que no todo es cuestión de bastante dinero, ni de mucho dinero. Porque esta pieza tiene un precio en página web de 179 euros (quizás la razón fundamental para que se haya agotado de manera casi instantánea).

Finalizo con una comparativa, bastante graciosa por cierto, aunque yo creo que a este Timex no le falta sabor, ni mucho menos...






https://www.timex.es/es_ES/q-timex-reissue-38mm-stainless-steel-bracelet-watch/TW2T807007U.html







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